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Los estudios clínicos de eficacia realizados en condiciones extremas han demostrado que CaniLeish reduce drásticamente el riesgo de desarrollar la enfermedad clínica en animales sanos negativos a leismaniosis : una prevención excepcional para una enfermedad mortal.



2,5 MILLONES DE PERROS EN EUROPA INFECTADOS CON EL PARÁSITO LEISHMANIA
La leishmaniosis canina se transmite a través de flebotomos. Los perros que sufren esta enfermedad pueden experimentar fiebre, caída del pelo, pérdida de peso, úlceras en la piel, crecimiento anormal de las uñas, anemia, artritis, e incluso insuficiencia renal grave que cause la muerte. Existe un tratamiento, pero solo puede controlar los síntomas.

Hasta ahora, los métodos de prevención contra la leishmaniosis canina se habían limitado a la reducción del hábitat de estos insectos, del contacto con el perro mediante el uso de insecticidas o repelentes. Ahora, y por primera vez, hay una vacuna contra la leishmaniosis canina disponible en Europa.
Puesto que la infección se transmite a los perros por la picadura de flebotomos infectados, la mejor protección consiste teóricamente en la prevención completa del contacto con estos insectos parecidos a mosquitos durante toda la vida del animal. Pero esto es casi imposible llevarlo a la práctica para los perros que viven en las áreas endémicas.

La reducción de los hábitats de los flebotomos, reducción del contacto físico manteniendo a los perros en el interior de casa desde el atardecer hasta el amanecer (horas de actividad de los flebotomos) y la utilización de insecticidas sobre los perros (sprays, productos tópicos, collares repelentes, etc.) eran las únicas medidas de protección existentes hasta ahora.

La leishmaniosis canina está causada por un parásito microscópico del género Leishmania, que se transmite por la picadura de un pequeño insecto (el flebotomo o “mosca de la arena”) a menudo llamado incorrectamente mosquito. Puede afectar a varios animales, incluyendo los seres humanos, y es potencialmente mortal para todos los perros expuestos a flebotomos.

El riesgo de leishmaniosis es el mismo para perros macho que para hembras pero algunas razas tales como el Bóxer, Cocker spaniel, Rottweiler y Pastor alemán que parecen ser más susceptibles que la media al padecimiento de la enfermedad sintomática.

Los primeros datos sobre la leishmaniosis se registraron hace más de 100 años. Actualmente, y solo en Europa, hay más de 2,5 millones de perros infectados.